Descripción
Berlín es una de las capitales europeas más fascinantes y más llenas de historia. Una ciudad que sobrevivió a dos crudas guerras mundiales, que vivió los felices años 20 y que estuvo dividida por un muro hasta hace, como quien dice, dos días.
Es una ciudad que además hay que visitar con relativa frecuencia, pues cambia constantemente. ¿Sabíais que su proyecto urbanístico de reconstrucción tras la II Guerra Mundial no finaliza hasta 2050?
La primera vez que visité la ciudad estuve dos meses, y me enamoraron su ambiente, su cultura, sus increíbles jardines y esa herida que aún se percibe hasta el punto que uno se da cuenta en todo momento de si se encuentra en Berlín Oriental u Occidental.
En esta guía os descubro algunos de mis lugares favoritos: librerías, restaurantes, tiendas… Museos imprescindibles y rincones menos conocidos en las que no encontraréis muchos turistas pero sí tesoros maravillosos.
Incluye una sección de información práctica, y una sección con un listado de libros, películas y series ambientados en Berlín.
He hecho la guía por la que yo habría matado la primera vez que fui a Berlín y la guía que reúne los rincones que me ha costado mucho tiempo conocer. Espero que la disfrutéis y que gracias a ella tengáis un viaje inolvidable y os enamoréis para siempre de esta ciudad.
El pack incluye también un plan diferente para uno de los días de vuestro viaje: una excursión de un día a Potsdam.
Esta pequeña ciudad alemana está a unos 40 minutos de Berlín, junto al río Havel, y es conocida por haber sido la antigua residencia de los reyes de Prusia. Fue arrasada durante la Guerra de los Treinta Años, pero reconstruida 100 años después por Federico el Grande.
Durante la Guerra Fría, el puente Glienicke sobre el río Havel se convirtió en lugar habitual de intercambio de espías, al conectar la ciudad con Berlín Occidental.
Tras la unificación de Alemania, esta preciosa ciudad se convirtió en la capital de Estado de Brandenburgo. Y en 1990 la UNESCO la incluyó en la lista de Patrimonio Mundial, Cultural y natural de la Humanidad.
Otra curiosidad de Potsdam es que aquí se encuentran los estudios cinematográficos de Babelsberg que, creados en 1912, fueron los primeros grandes estudios de cine del mundo.
¡No me digáis que no es un complemento perfecto para cualquier escapada a Berlín!





